6 consejos para el horario de verano que te ayudarán a adelantar el reloj
El 14 de marzo comienza el horario de verano. Adelantar el reloj no solo afecta tu horario, también puede desajustar el reloj interno de tu cuerpo. Perder esa hora de sueño puede dejarte sintiéndote aturdido e irritable, además de afectar tu productividad, concentración y tu salud física y mental.
Adaptarse al cambio de hora es diferente para cada persona. Algunas se adaptan en unos pocos días, mientras que a otras les lleva más tiempo. Afortunadamente, aquí tienes algunos consejos para lidiar con el cambio de hora.
Cómo afrontar el horario de verano
Unos días antes de adelantar el reloj, empieza a acostarte de 15 a 30 minutos antes de tu hora habitual. Tu cuerpo necesita ese poco de tiempo extra para compensar la hora perdida.
Es importante que mantengas la coherencia con tu horario. Una vez que te hayas adaptado, proponte ir a la cama y levantarte a la misma hora todos los días (¡incluso los fines de semana!). Esto ayudará a tu cuerpo a regular su ciclo de sueño.
Así que, el primer domingo del horario de verano, levántate a tu hora habitual, hayas dormido bien o no. Y evita echarte una siesta si no forma parte de tu rutina habitual.
Una gran ventaja de la primavera y el horario de verano es que hay más luz solar por las tardes. Disfruta de la luz natural al aire libre o en el interior con las cortinas abiertas, porque la luz del sol ayuda a reiniciar de forma natural tu reloj corporal. Permitir que la luz natural entre en tu dormitorio por la mañana también ayuda a estar más alerta al despertar.
Ser físicamente activo es bueno para tu salud y también puede ayudarte a dormir mejor. Sal a caminar o correr al aire libre durante el día, donde te expongas a la luz solar natural. Y lleva contigo una botella de agua reutilizable para mantenerte hidratado.
Cena temprano por la noche para ayudar a tu cuerpo a prepararse para la hora de dormir. Intenta evitar las comidas picantes o grasas porque pueden provocar indigestión e insomnio. Deja de tomar café y bebidas con cafeína al menos de cuatro a seis horas antes de acostarte para que puedas conciliar el sueño más fácilmente. Evita el alcohol a altas horas de la noche porque impide que duermas bien.
No uses aparatos electrónicos una hora antes de acostarte. La luz de los televisores, ordenadores, tabletas y teléfonos móviles puede estimular tu cerebro, engañándolo para que crea que es de día y dificultando el conciliar el sueño.
Las transiciones al horario de verano pueden desajustar el reloj interno de tu cuerpo, pero con un poco de cuidado, finalmente te adaptarás al cambio.
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