7 hábitos para mejorar tu salud mental que puedes empezar hoy mismo
La salud mental es un concepto muy debatido en estos días. Es posible que notes discusiones sobre la salud mental en línea, en conversaciones, en tu programa favorito o en cualquier otro lugar.
Tu salud mental puede afectar todos los aspectos de tu vida, incluyendo cómo manejas el estrés, te relacionas con los demás y tomas decisiones. Cuidar tu salud mental también puede ayudarte a manejar afecciones de salud que empeoran con el estrés, como las enfermedades cardíacas.
Así que este Día Mundial de la Salud Mental es una buena oportunidad para que reflexionemos sobre nosotros mismos y nuestro bienestar mental a medida que avanzamos en la vida. Aquí te presentamos algunos hábitos para construir una mejor salud mental que pueden marcar una gran diferencia en tu vida diaria.
- Reduce el uso de las redes sociales
Consumir constantemente información sobre la vida de otras personas puede llevar a comparaciones y fomentar sentimientos de baja autoestima, lo que aumenta la ansiedad y la depresión.
Para pasar menos tiempo en las redes sociales, intenta:
- Guardar tu teléfono en un cajón o fuera de tu habitación mientras duermes.
- Hacer una lista de actividades alternativas y más significativas para reemplazar tus sesiones habituales de "scrolling".
- Desactivar las notificaciones o eliminar las aplicaciones de redes sociales de tu teléfono.
- Mantén tu cuerpo en movimiento
Mantenerte activo es tan bueno para el cerebro como para el cuerpo. La actividad regular, incluso solo 30 minutos al día, puede tener un gran impacto en tu salud mental y emocional, aliviar el estrés, mejorar la memoria y ayudarte a dormir mejor.
Algunas actividades agradables que puedes probar incluyen:
- Unirte a un club de corredores o de caminata.
- Tomar una clase de yoga restaurativo de ritmo más lento.
- Probar ejercicios sentado.
- Organizar una fiesta de baile.
- Tomar descansos para estirar cada hora.
- Hacer jardinería u otras tareas en tu patio trasero.
- Una caminata familiar de fin de semana o un paseo por la playa.
No necesitas hacer un entrenamiento vigoroso para apoyar el bienestar mental.
- No escatimes en el sueño
Hablando de sueño, es más importante de lo que crees. Le da a nuestro cuerpo y cerebro la oportunidad de recargarse, recuperarse y repararse. Una forma de dormir mejor es tomar un descanso de la estimulación de las pantallas antes de acostarse, lo que significa evitar el televisor, el teléfono, la tableta o la computadora por la noche. Cambiar tu rutina de sueño puede llevar tiempo, pero marcará una gran diferencia en tu energía y estado de ánimo.
- Fortalece tus relaciones
Los seres humanos somos criaturas sociales y las relaciones sólidas pueden tener una influencia positiva en nuestra salud mental de diversas maneras. Las amistades, por ejemplo, pueden aliviar los sentimientos de soledad, facilitar el apoyo emocional y añadirle significado a tu vida.
Tienes muchas opciones para cultivar conexiones positivas y nutrir tus amistades:
- Mantente en contacto revisando regularmente, incluso con un mensaje de texto rápido.
- Reúnete para una caminata matutina o un desayuno.
- Llama para una breve charla durante tu hora de almuerzo.
- Programa cenas quincenales o mensuales.
- Disfruta de alimentos ricos en nutrientes
Ciertos alimentos también pueden afectar tu salud mental.
Para mejorar tu salud mental, intenta expandir tu dieta actual para incluir alimentos llenos de nutrientes que mejoran el estado de ánimo como:
- bayas
- plátanos
- frijoles
- cereales integrales
- pescado graso, como el salmón
También puede ser útil simplemente asegurarte de alimentar tu cuerpo todos los días; comer algo es mejor que no comer nada.
Beber mucha agua durante el día también puede tener beneficios. Cuando estás deshidratado, le estás negando a tu cerebro y cuerpo los nutrientes necesarios para sobrevivir y operar a un nivel más óptimo. No dejes que la deshidratación te venza, así que invierte en una botella de agua reutilizable para mantenerte hidratado.
- Saber cuándo tomárselo con calma
En los días difíciles, puede que te resulte complicado hacer cualquiera de las cosas anteriores, lo que te hará sentir aún peor.
En momentos como estos, comprométete a dar un pequeño paso cada día, como:
- Hacer tu cama al levantarte.
- Beber un vaso de agua por la mañana.
- Poner un temporizador para limpiar algo durante solo 5 minutos.
- Comprar una comida precocinada cuando cocinar te parezca casi imposible.
- Dedica tiempo al descanso
Aunque lo que constituye "descanso" puede variar de una persona a otra, generalmente significa darle a tu mente y cuerpo la oportunidad de relajarse y recuperarse. Ya sea pasar tiempo bajo el sol, relajarse en la comodidad de tu hogar o tener una rutina nocturna antes de acostarte, encontrar tiempo para desconectar del estrés del día es esencial.
Cuándo buscar ayuda
Las estrategias anteriores pueden ayudar a mejorar el bienestar mental, pero no pueden curar ninguna afección de salud mental. En otras palabras, realizar cambios en nuestros hábitos no siempre alivia el malestar mental y trabajar con un terapeuta puede ser una forma poderosa de mejorar tu salud mental.
No es necesario tener depresión, ansiedad o cualquier síntoma específico de salud mental para beneficiarse de la terapia.
Pero buscar ayuda se vuelve particularmente importante si:
- Has experimentado un evento estresante o traumático.
- Te sientes más molesto, ansioso o triste de lo normal.
- Con frecuencia te sientes agitado, irritable o enojado.
- Tu motivación ha disminuido.
- Has notado cambios en tu apetito y patrones de sueño.
- A menudo te resulta difícil pasar el día.
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