6 consejos de entrenamiento para mantenerte seguro durante el calor del verano
Con el sol de verano invitándote a salir y calentar tu piel, es posible que te inspires a llevar tu rutina de ejercicios al aire libre. Un entrenamiento de verano al aire libre puede ofrecer un divertido cambio de escenario en comparación con el gimnasio, pero hay algunas cosas que debes tener en cuenta para protegerte del calor del verano.
Sigue estos sencillos e importantes consejos para asegurarte de mantenerte seguro e hidratado mientras haces ejercicio bajo el sol.
El protector solar es imprescindible
Es importante proteger tu piel del sol. Las quemaduras solares no solo duelen, sino que aumentan el riesgo de envejecimiento prematuro de la piel y cáncer de piel. Es una buena idea elegir un protector solar con una fórmula deportiva diseñada para resistir un entrenamiento y que no se elimine con el sudor. Y asegúrate de volver a aplicarlo cada dos horas para mantener tu piel protegida.
Elige tu momento sabiamente
Evita la parte más calurosa del día. Si anhelas un poco de aire fresco, levántate temprano para disfrutar de la frescura de la mañana o sal al atardecer o más tarde. En el calor del mediodía (generalmente entre las 10 a.m. y las 4 p.m.) busca sombra.
Esta es una manera fácil de disfrutar de un entrenamiento de verano mientras se reducen los riesgos que conlleva realizar actividad física durante las horas pico.
Usa ropa holgada y de colores claros
Los colores oscuros absorben el calor, lo que puede hacerte sentir como si estuvieras envuelto en una manta cálida. Mantente holgado y ligero vistiéndote con materiales transpirables, que absorban la humedad o de malla para mantener tu cuerpo fresco. Ponte un sombrero y gafas de sol para evitar quemaduras solares en el cuero cabelludo y proteger tus ojos.
Recuerda beber agua
El sistema de enfriamiento natural de nuestro cuerpo puede comenzar a fallar si nos exponemos a temperaturas elevadas durante demasiado tiempo. Por lo tanto, mantenerse hidratado es una prioridad principal al hacer ejercicio.
Para mantenerte fresco, lleva contigo una botella de agua reutilizable y bebe mucha agua. Intenta beber de 8 a 10 onzas cada 20 minutos, incluso cuando no tengas sed. Cuando termines tu entrenamiento, bebe unos cuantos vasos más de agua.
Repón tus electrolitos
El calor del verano puede agotar tus electrolitos rápidamente, así que asegúrate de reponerlos con alimentos ricos en los minerales necesarios para mantener tu cuerpo equilibrado. Prueba un refrigerio después del entrenamiento de plátanos, aceitunas, mantequilla de nueces o vegetales de hoja verde para darle un impulso a tus niveles de electrolitos.
Conoce los síntomas de un golpe de calor
El golpe de calor es una amenaza grave que puede ser fatal. Los síntomas incluyen:
- Temperatura corporal alta (104°F o 40°C o más)
- Ausencia de sudoración con piel caliente, enrojecida o seca
- Alteración del estado mental o del comportamiento, incluyendo confusión, agitación, dificultad para hablar y convulsiones
- Náuseas y vómitos
- Respiración rápida
- Frecuencia cardíaca acelerada
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