Combate el calor: consejos para mantenerse fresco e hidratado este verano
Con el verano acercándose rápidamente, recuerda que el clima cálido y húmedo puede ser perjudicial para tu salud. La exposición prolongada a altas temperaturas puede provocar enfermedades relacionadas con el calor, como el agotamiento por calor y el golpe de calor. También puede empeorar ciertas condiciones médicas, incluyendo problemas respiratorios, cardiovasculares y trastornos de la piel.
Ya sea que estés planeando actividades al aire libre, descansando junto a la piscina, o simplemente siguiendo tu rutina diaria, es esencial tomar las precauciones adecuadas para combatir el calor y mantener tu cuerpo fresco e hidratado.
Así que, mientras el sol brilla en lo alto, aquí tienes 6 consejos para asegurarte de mantenerte seguro y saludable durante todo el verano.
Refréscate
No es ningún secreto que el verano es caluroso, y mantenerse fresco debería ser una de tus principales prioridades.
Permanece en habitaciones con aire acondicionado con la mayor frecuencia posible para evitar el calor exterior. Asegúrate de no sentarte en coches calientes, ya que las temperaturas suben rápidamente. Si sales al aire libre, toma descansos frecuentes para descansar, buscar sombra y beber mucha agua fría.
Mantente hidratado
¡El agua debe ser tu mejor amiga durante todo el verano!
Bebe muchos líquidos, independientemente de lo activo que seas. No esperes a tener sed para beber, ya que eso es una señal de que ya te estás quedando sin líquidos. Opta por una botella de agua reutilizable de acero inoxidable para asegurarte de obtener agua helada con cada sorbo y mantenerte hidratado todo el día.
Vigila los signos del golpe de calor
El golpe de calor puede aparecer muy rápidamente y, desafortunadamente, mata a muchas personas en Estados Unidos cada año.
Los signos de golpe de calor incluyen:
- Calambres o espasmos musculares
- Sudoración intensa
- Náuseas
- Mareos
- Dolor de cabeza
- Desmayos
- Pulso rápido
- Temperatura corporal alta
Si tú o alguien más experimenta estos síntomas, entra de inmediato. Descansa en un lugar sombreado o con aire acondicionado, bebe agua y humedece tu piel con agua fría para ayudar a bajar la temperatura corporal.
Protege tu piel
Las quemaduras solares no solo son muy dolorosas, sino que también pueden exponerte al desarrollo de cáncer de piel.
Así que aplica un protector solar adecuado con un SPF de al menos 30 todos los días, y vuelve a aplicarlo cada una o dos horas cuando estés al sol. Y si puedes, mantente cubierto usando mangas largas, pantalones y sombreros para asegurarte de que esos dañinos rayos UV no te hagan daño.
Vigila los insectos
Esos molestos insectos pueden realmente hacer o deshacer tu verano, ¡así que no dejes que te piquen!
Los mosquitos y las garrapatas están hambrientos y buscan picar, así que haz lo que puedas para asegurarte de que no te piquen y te transmitan una enfermedad infecciosa. Usa mangas largas y pantalones cuando estés al aire libre, utiliza repelentes de insectos y siempre revisa tu cuerpo en busca de garrapatas después de estar cerca de arbustos, árboles o césped.
Mantente seguro en el agua
Una de las mejores maneras de refrescarse durante el verano es ir a la playa, al lago o a la piscina cercana.
Pero los ahogamientos y las lesiones relacionadas con el agua son preocupaciones serias durante el verano, así que asegúrate de vigilarte a ti mismo y a los demás mientras estás en o cerca de un cuerpo de agua. Nunca entres al agua solo, aprende y practica tus habilidades de natación, usa dispositivos de flotación si es necesario y no dudes en pedir ayuda si hay una situación.
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